Interesante finca rústica en Menorca, con un conjunto de edificaciones tradicionales que ofrecen múltiples posibilidades de uso y un marcado carácter menorquín.
La propiedad cuenta con tres grupos edificados diferenciados. El núcleo residencial está formado por un edificio de dos plantas que alberga dos viviendas, correspondientes a la tradicional distribución de casa de 'pagès' y casa de 'senyor'. En conjunto, esta construcción tiene una superficie aproximada de 470 m², incluyendo garaje y almacén adyacente.
La vivienda de planta baja dispone de tres dormitorios, baño, cocina, comedor y terraza. En la planta superior se encuentra una segunda vivienda, con mejores acabados, distribuida en cuatro dormitorios, cocina, salón y comedor.
En la parte posterior de la edificación residencial se sitúa la piscina, creando una agradable zona exterior vinculada a la vivienda principal.
Además, la finca dispone de una boyera de aproximadamente 300 m², ideal como espacio agrícola, ganadero, de almacenamiento o para otros usos vinculados al entorno rústico. Completa el conjunto un garaje independiente de unos 40 m², actualmente en mal estado.
La propiedad cuenta con suministro eléctrico de red y agua procedente de pozo propio, dos elementos especialmente valiosos en una finca rústica.
Una finca con carácter, amplitud construida y gran potencial, ideal para quienes buscan una propiedad tradicional menorquina con varias edificaciones, piscina y posibilidades de adaptación a diferentes proyectos.